
Cómo crear lámparas UV que realmente funcionen (sin arruinar tu factura de electricidad)
Hemos pasado 15 años obsesionados con una cosa: cómo obtener la máxima potencia de radiación UV sin consumir una cantidad excesiva de energía eléctrica.
Si has utilizado lámparas UV genéricas, sabrás cómo son: o se queman demasiado pronto o simplemente pierden su eficacia con el tiempo. Generalmente, esto ocurre porque el revestimiento de cuarzo se daña o los electrodos se desgastan. Queríamos solucionar ese problema. Nuestro objetivo era lograr una potencia similar a la de las marcas internacionales más famosas, pero sin ese alto consumo de energía.
El secreto está en el vidrio.
La mayoría de las personas piensan que ahorrar energía significa simplemente reducir la potencia en vatios. Pero eso no funciona así. Si reduces la potencia, también reduces la intensidad de la radiación UV.
En cambio, nos concentramos en la presión del vapor de mercurio y en la pureza del cuarzo. Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza, ya que permite que la radiación UV de 253.7 nm pase a través de él. Cuando el vidrio es barato o está lleno de impurezas, la radiación UV queda atrapada dentro del tubo y se convierte en calor. Eso es energía desperdiciada. Al ajustar correctamente la presión del gas y la posición de los electrodos, mantenemos una alta eficacia bactericida mientras se mantiene una baja potencia.
¡Sin más “extremos negros”!
¿Conoces esa sustancia negra que se acumula en los extremos de los tubos baratos? Eso se llama “esputro”. En realidad, es como si la lámpara se estuviera devorando a sí misma; por eso las luces pierden su brillo con el tiempo.
Lo hemos solucionado utilizando una aleación especial para los electrodos. Esto permite que la luz permanezca estable y brillante durante mucho tiempo. Además, estos componentes son reemplazables directamente en los equipos existentes, sin necesidad de volver a conectar todo el sistema eléctrico. Es un cambio muy sencillo.
Algunas cosas a tener en cuenta
La radiación UV de alta intensidad sigue generando calor. Aunque nuestras lámparas funcionan a menor temperatura que las versiones antiguas de mercurio a alta presión, aún así hay que tener cuidado.
Si la temperatura del aire alrededor de la lámpara supera los 40°C, la potencia de la radiación UV disminuirá. Mantén el flujo de aire limpio.
Y algo más: el balastro debe ser estable. Hemos diseñado estas lámparas para un uso continuo y intensivo. Pero si la tensión eléctrica varía constantemente, los filamentos se dañarán prematuramente. Mantén la tensión estable y las lámparas funcionarán bien.